9 remedios naturales para aliviar tus dolores articulares y musculares

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Si revisamos la Segunda Ley Biológica, es fundamental entender que el dolor y la inflamación surgen después de la conflictolisis, en Fase Pcl-A.

Pero, los protocolos farmacológicos van totalmente a contracorriente de las Leyes Biológicas de la naturaleza.

Afortunadamente, existen aceites esenciales (AE) analgésicos que poseen una especial afinidad por el tejido muscular y articular. La aromaterapia trata los problemas de salud agudos, al actuar de manera potente, localizada y a corto plazo.

Los aceites esenciales diluidos en un aceite portador, como jojoba, coco o almendra (20% de aceite esencial en un 80% de aceite vegetal), se aplican directamente sobre la zona dolorida. Las sustancias antiinflamatorias, una vez absorbidas por la piel, y generando una sensación de calor localizada ayudan a relajar y desinflamar los tejidos. La aromaterapia es muy efectiva para aliviar dolores articulares y musculares, y funciona también a nivel del sistema nervioso1.

 

TRES ACEITES ESENCIALES MUY POTENTES

 

  • AE de Romero quimiotipo alcanfor es un excelente analgésico y relajante muscular.
  • AE de Eucalipto limón contiene propiedades antiinflamatorias.
  • AE de Gaulteria es antiinflamatorio y analgésico.

Antes de aplicarlos, calienta los aceites en tus manos. Este sencillo paso hará que la aplicación sea más agradable y efectiva.

En personas a partir de 6 años, puede usarse en aplicación cutánea: 1 gota de aceite esencial en 4 gotas de aceite vegetal en la zona dolorida.

NOTA:
no indicado para embarazadas ni mujeres en período de lactancia así como niños pequeños menores de 6 años.

 

La naturaleza nos ofrece otros excelentes moduladores del dolor y de la inflamación en Fase Pcl-A : árnica, hipúrico, caléndula, helicrisum, harpagofito, jengibre, cúrcuma (aún más eficaz cuando se asocia a la pimienta negra), etc. No dudes en investigar, explorar y encontrar en los tesoros de la naturaleza los remedios que te permitirán atravesar con más serenidad, sin complicaciones ni efectos secundarios, las fases de reparación.

También hay recetas probadas en aromaterapia científica para mezclas (sinergias) de aceites esenciales, en aceite o en cápsulas.

Un ejemplo de formidable sinergía de aceites esenciales es la ‘Fórmula Antal’, la cual ha sido científicamente comprobada y demostrada en farmacología y cuidados paliativos. Hace más de 20 añ​os que observamos sus efectos reales en todos los casos, a excepción de algunos casos de cáncer.

Pero todo tiene su explicación, y afortunadamente desde la NMG tenemos esa información: el efecto solo puede ser escaso o nulo con el “cáncer”, porque realmente no hay dolor en sí mismo con el cáncer ​ antes de recibir el diagnóstico. En el momento del diagnóstico del “cáncer”, el choque biológico es: “miedo a la separación del plano físico (morir, en el sentido de separarse de sus seres queridos). El propio Dr. Ryke Geerd Hamer afirmí que la única manera de no tener este dolor ‘fantasma’ es solucionar este choque biológico.

Pulsa el botón para descargarte en PDF la receta de la Fórmula Antal, así podrás elaborarla tú mismo o pedir a algún especialista que pueda elaborarla para ti.

 

 

Además de los aceites esenciales…

 

DIETA

 

Podemos promover la recuperación muscular y articular a través de la dieta o la suplementación, por ejemplo consumir alimentos ricos en ácidos grasos Omega 3, antiinflamatorios, como las algas, los pescados azules como el salmón, el atún, la caballa, las sardinas o los boquerones, las semillas de lino, chía y las nueces, el aceite de lino y de cártamo. Incrementan la velocidad de recuperación de las células dañadas y la síntesis de colágeno mejorando la movilidad y el dolor.

 

IMANES

 

Los imanes son una excelente ayuda contra el dolor y la inflamación. Otra vez, no dudes en investigar y encontrar alternativas beneficiosas que no comprometan ni detengan la Fase de Reparación.

 

COMPRESAS CALIENTES Y FRÍAS, ALTERNATIVAMENTE

 

El calor ayuda a disminuir el dolor, mejorar la circulación y relajar los músculos y articulaciones, mientras que el frío ayuda a reducir la inflamación y a relajar aún más la zona dolorida. Enrolla dos compresas en toallas separadas antes de utilizarlas y ponerlas caliente (el calor húmedo penetra más eficaz que el calor seco. No se recomienda para lesiones agudas, donde hay inflamación o hinchazón, en ese caso es mucho más eficaz la compresa fría o terapia de frío) sobre la zona afectada durante 2 minutos, retirarla y poner en seguida la fría durante 1 minuto. La aplicación de una compresa no debe durar más de 15 a 20 minutos a la vez.

 

CATAPLASMAS DE ARCILLA Y CÚRCUMA

 

 

Estos cataplasmas ayudan a reducir la inflamación, aceleran la recuperación y alivian el dolor. Aportan minerales, como el magnesio, el silicio, el hierro o el potasio, y facilitan la regeneración celular. Si necesitas que el cataplasma se encuentre caliente, puedes calentarlo al baño maría. Si necesitas frío, puedes dejarlo en la nevera.

Receta

  • 2 cucharadas de arcilla roja o verde en polvo fino (20 g)
  • 1 cucharada de cúrcuma en polvo (10 g)
  • Agua

No uses recipientes ni utensilios de plástico o metal, que neutralizan los efectos terapéuticos a la arcilla. Prepara la arcilla en cuencos de cerámica, madera o vidrio.

Coloca los ingredientes en un bol y añade poco a poco agua hasta formar una masa blanda fácil de moldear con la ayuda de una cuchara de madera.

Aplica una cataplasma de 1 cm de espesor directamente sobre la piel. Envuelve con un paño de algodón o con una hoja de col para que dure más tiempo sin secarse. Deja actuar durante 20 o 30 minutos, hasta que se seque. Por último, retira con agua tibia.

 

INFUSIONES

 

Infusiones de té verde y jengibre en sinergia. El té verde y la raíz de jengibre también tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Cuatro a seis tazas diarias para lograr los efectos analgésicos.

Infusiones de ortiga como rico complemento vitamínico y de minerales (hierro, sílice, fósforo, magnesio, calcio…).

 

Nota de la Autora

  1.  Cuando la fase de reparación va acompañada de un gran dolor, a menudo se produce un impacto concomitante en los nervios periféricos para aliviar la transmisión del dolor. Esto genera entumecimiento. Es una reacción de ‘protección sensorial’ que nuestro cerebro nos envía. El entumecimiento desaparece gradualmente durante la Fase Pcl-B, lo que representa un retorno gradual a la normotonía. Por encima de todo, es esencial evitar preocuparse. Cualquier preocupación por los síntomas de la Fase Pcl puede abrir la puerta a choques biológicos iatrogénicos. Lo importante es mantener la calma.

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