Gripe. Bronquitis. Neumonía… ¿Sistema Inmune débil?

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on email
  • GRIPE
  • BRONQUITIS
  • NEUMOPATÍA
  • NEUMONIA
  • PÉRDIDA DEL OLFATO
  • ANOSMIA
  • RINITIS
  • RINITIS ALÉRGICA

 

Algunas de las preguntas más frecuentes en estos momentos de supuesta ‘pandemia’ y sus respuestas bajo el conocimiento de las 5 Leyes Biológicas de la Nueva Medicina Germánica, descubiertas por el Dr. Ryke Geerd Hamer.

 

Regularmente, y sobre todo los últimos meses, recibo preguntas como:

  • “Loulou, ¿qué puedo hacer para mantener mi sistema inmune fuerte?” 
  • “¿Qué medidas puedo tomar para defenderme de los organismos patógenos?”
  • “¿Me recomiendas algún producto natural para prevenir la ‘nueva’ enfermedad?”

 

Incluso, en las redes, suelo leer publicaciones del tipo:

  • “Las 5 recetas naturales para fortalecer el sistema inmune”
  • “Descubre cómo subir tus defensas bajas”

 

Pero, ya que estas preguntas y propuestas están formuladas, mi respuesta no puede ser otra que…

  • “Los organismos patógenos no existen.”
  • “La teoría del contagio es falsa.”

 

Y es que debemos entender que los gérmenes no son responsables de provocar enfermedades en los seres vivos. En la naturaleza, esa no es la función de las bacterias, ni de los protozoos, hongos o priones, ni siquiera de los supuestos virus, en caso de que existan.

 

 

(Para un mejor entendimiento, siempre recomiendo la lectura de la 4ª Ley Biológica de la Naturaleza, donde el Dr. Ryke Geerd Hamer explica el sistema ontogénico de los microbios.)

Es más, ni siquiera es posible evitar o prevenir ninguna supuesta enfermedad, porque tampoco podemos evitar o prevenir su causa, es decir un Choque Biológico (DHS). 

(Para comprenderlo, debemos integrar profundamente la 1 ª Ley Biológica de la Naturaleza, donde el Dr. Hamer nos explica el origen de toda supuesta enfermedad, sea cual sea.)

Es bien sabido que, repetidamente, el Dr. Hamer siempre ha intentado explicar que el Sistema Inmune, tal y como se entiende actualmente, no existe.

Por lo tanto, nos encontramos ante una nueva interpretación del panorama muy diferente. Ahora sabemos que no se trata de un sistema de ‘defensa’ o de ‘guerra’ que ataca a los microbios para eliminarlos. Esta idea no encaja en los perfectos mecanismos de la sabia naturaleza. Solo es la percepción o interpretación errónea, del bien y del mal, que tiene esa religión dogmática que aseptiza, intoxica y destruye. 

Más bien, se trata de un sistema de comunicación muy sofisticado que garantiza que el trabajo microbiano en las Fases de Reparación se realice de manera óptima. Sin embargo, este sistema de comunicación puede haber sido ‘confundido’ por el abuso de vacunas, penicilina o antibióticos, por nombrar solo algunos. Esta interferencia puede tener repercusiones en el progreso de las Fases de Reparación que, al no ser óptimas, pueden durar mucho más tiempo y presentar síntomas más graves.

Las personas no se enferman más fácilmente por tener las ‘defensas bajas’, sino por experimentar ciertos Choques Biológicos (DHS) específicos que resultan en Programas Especiales con Pleno Sentido Biológico (SBS). Al enfrentarse a una misma situación, algunos individuos pueden verse particularmente afectados, y experimentar uno o más DHS, mientras que otros individuos no se verán afectados en absoluto y no experimentarán ningún DHS. Por lo tanto, es evidente que ante esta observación, no podemos decir que los individuos que se enfermen más fácilmente tengan debilidad inmune.

A modo de ejemplo, cuando aparecen síntomas similares a los de la gripe, esto significa que el DHS original se ha resuelto y que el individuo está en la Fase de Reparación, donde su sistema inmune está funcionando a plena capacidad. Si esta gripe ocurre repetidamente, esto no significa que su sistema inmune esté en declive, sino que recae en el DHS (o experimenta una exposición periódica a uno o más Raíles asociados con el DHS inicial) y lo resuelve, una y otra vez, obviamente con la consecuente aparición de síntomas durante cada una de esas pequeñas fases de reparación.

Dicho esto, me gustaría arrojar luz sobre algunas de las afecciones más comunes y que más han preocupado a la población durante este período de incertidumbre.

 

LA MUCOSA BRONQUIAL

 

GRIPE Y BRONQUITIS

Cuando padecemos cualquiera de estas dos afecciones, siempre debemos indagar acerca de una situación vivida donde hayamos experimentado el siguiente DHS: un miedo en nuestro territorio ante un agresor percibido como amenaza.

Para ambos casos, se verá afectado el revestimiento de los bronquios (mucosa bronquial).

 

 

Pero debemos tener en cuenta que, tanto para la gripe como para la bronquitis, el individuo sólo comenzará a notar los síntomas una vez solucione esa situación y entre en la fase de reparación de los tejidos afectados.

No obstante, la diferencia entre ambas afecciones es que, para la gripe, la masa conflictual durante la Fase Activa fue menor que para la bronquitis. Recordemos que la Masa Conflictual es la suma entre la intensidad del DHS, más la duración de la Fase Activa.

Si en un caso u otro apareciese fiebre paralelamente, debemos sospechar fuertemente que hay algún órgano endodérmico (por ejemplo, los túbulos colectores del riñón) en Fase de Reparación (Fase Pcl).

Y esto lo podemos deducir ya que una Fase de Reparación del revestimiento de los bronquios, por sí sola, nunca provoca fiebre.

Igualmente, y por el mismo motivo (fiebre), también debemos sospechar una Fase de Reparación simultánea de las células caliciformes (DHS de miedo a sofocarse) de origen endodérmico. Estas células están situadas en la mucosa bronquial y fabrican moco transparente, durante la Fase Activa de su Programa Biológico (SBS), para aliviar la sequedad que, junto a la inflamación de la mucosa bronquial, produce el sofocamiento.

 

NEUMOPATÍAS y NEUMONÍA

Cualquier neumopatía implica, inicialmente, un miedo en nuestro territorio ante un agresor percibido como amenaza; esto afecta a la mucosa bronquial. Pero, también implica un sentir de miedo a la muerte por algo muy concreto; y esto afecta a los alvéolos pulmonares. Por lo tanto, la neumopatía se produce cuando un individuo experimenta una amenaza en su territorio y, simultáneamente, miedo a morir (por algo muy específico). 

Por cierto, de igual forma uno puede sentir esos miedos tanto por la vida de sí mismo, como por la de otra persona.

Por lo tanto, la neumopatía afecta tanto a la mucosa bronquial, a nivel de los bronquiolos (DHS primario) como a los alvéolos pulmonares (DHS secundario). 

 

 

Cuando un individuo sufre de neumopatía, realmente se encuentra en una Fase de Reparación de los tejidos mencionados.

Aunque, en el caso de la neumonía, se encuentra al mismo tiempo en Fase Activa de un Choque Biológico de abandono o derrumbamiento de existencia, que afecta a los Conductos/Túbulos Colectores del Riñón, causando el Síndrome CCR, que provoca retención de líquidos y por ello mayores edemas (tanto en el cerebro como en los órganos); se trata de una fase de reparación muy aguda.

Adicionalmente, la típica pérdida de conciencia se produce como consecuencia de una lisis repentina del Foco de Hamer (expulsión repentina del edema cerebral, en este caso un gran edema debido al Síndrome CCR) en el relé específico de la mucosa bronquial, localizado en la corteza sensorial. Dicha ‘lisis neumónica’ es, en realidad, la Crisis Epileptoide (CE) del Programa Biológico de la mucosa bronquial.

 

PÉRDIDA DE OLFATO

 

ANOSMIA

La anosmia -una pérdida de olfato sin motivos aparentes- implica lo que, en NMG, denominamos ‘equivalente canceroso’, es decir, una pérdida funcional sin cambios biológicos. Durante la Fase Activa hay una pérdida de función de los nervios olfativos sin ulceración de la mucosa nasal. El DHS consiste estrictamente en un choque de hedor real, que se relaciona con un olor específico e intolerable para el individuo. Por lo tanto, el Sentido Biológico es ‘cortar’ esa percepción de información olfativa insoportable. El individuo ya no quiere oler un cierto olor. El cerebro cortará todos los olores similares percibidos en la Fase Activa. Y, después, en su Fase de Reparación (Fase Pcl), nos encontraremos con una intensificación de la pérdida del olfato (debido al edema cerebral en el Foco de Hamer); luego, gradualmente, un retorno total o parcial del olfato.

 

 

RINITIS y el DHS de “ESTO APESTA”

Consiste en que el individuo ‘huele’ una amenaza, un peligro; “esta situación apesta”, en el sentido simbólico de ‘olfatear’ un peligro, una amenaza. Incluso, algunos individuos lo suelen expresar de la siguiente manera: “No puedo sentirlo más (alguien que te cae mal)” o “Esta situación huele mal”.

La mucosa nasal proviene de la capa embrionaria del Ectodermo, en la cual los Programas Biológicos cursan de un modo determinado.

En el caso de la mucosa nasal, ésta se ulcera durante la Fase Activa. Y, en la Fase de Reparación, se restituye, a menudo acompañada de congestión, inflamación. Incluso, la aparición de sangrado también puede ocurrir en ambas fases.

En la Fase Activa, se producen ulceraciones indoloras de la mucosa, a menudo con la sensación de tener la nariz seca. Sin embargo, el olfato se conserva.

El sentido biológico lo encontramos en la Fase Activa ya que, debido a la ulceración de la mucosa nasal, ahora el individuo consigue una optimización de la percepción del peligro.

 

 

En la Fase de Reparación (Fase Pcl), se produce una inflamación de la mucosa con congestión. Es especialmente en la Fase Pcl-A cuando encontramos una pérdida de olfato, precisamente debido a esa congestión. También es durante esta fase cuando puede haber secreción de moco claro, un proceso natural que a menudo ocurre cuando esta mucosa ectodérmica se encuentra en Fase de Reparación.

La rinitis ocurre durante la Fase Pcl-A y, a menudo, se acompaña de picazón.

La Crisis Epileptoide (CE) se caracteriza por picazón y estornudos.

Si la masa conflictual es muy importante, entonces el programa biológico afectará también a los senos paranasales. Los procesos biológicos serán los mismos que para la mucosa nasal, excepto que aquí la secreción de moco puede ser purulenta ya que, a nivel de los senos nasales, encontramos células caliciformes de origen endodérmico. Por lo tanto, en estas células, el proceso de reparación creará pus y, posiblemente, fiebre.

Durante la Fase Pcl-B, los síntomas de la rinitis mejoran gradualmente.

La rinitis alérgica implica la exposición periódica a uno o más Raíles asociados con el DHS inicial de “esto apesta”, lo que hace recaer en ese DHS una y otra vez, cronificando así la sintomatología.

¿Te ha gustado nuestro artículo?

Suscríbete a nuestra newsletter

CURSO BÁSICO

Dr. Hamer y las 5 Leyes Biológicas

¡ 30 Lecciones !