Tengan esperanza para lo mejor, pero… prepárense para lo peor 2016-10-27T23:36:25+00:00

Tengan esperanza para lo mejor, pero… prepárense para lo peor

Escrito por François Leduc

carretaConforme este artículo sea leído, algunos o muchos podrían pensar que nada tiene que ver con la Nueva Medicina Germánica (NMG). Pero pronto comprenderán, según pasen los próximos meses, que en realidad tiene mucho que ver con ella. Sobre todo si la realidad llega a golpear brutalmente a aquellos que siguen evitando comprender, por el motivo que sea, el giro de acontecimientos que se están revelando ante nuestros mismísimos ojos y que seguirán revelándose, posiblemente hasta dañar, por mucho tiempo, las vidas de aquellos que no puedan manejar la situación debido a una falta de preparación o anticipación.

Solo hay que permanecer conmigo durante unos minutos para entender complentamente a donde quiero llegar. Pero primero, he aquí una declaración del Dr. Hamer:

“No podemos manipular arbitrariamente las ‘estructuras sociales’ mientras nos negamos a admitir los conflictos que forzosamente resultarán de semejantes cambios”.

¿Qué significa esto?

La respuesta es simple cuando nos atrevemos a mirar y a entender la actual situación mundial. Para evitar experimentar choques biológicos muy dramáticos que pudieran ser resultado de las manipulaciones sistémicas que están en curso, y de las que la mayor parte de individuos pueda no ser consciente, existe una necesidad por estar informados y preparados ante una posible situación dramática, a fin de aliviar sus traumáticos efectos.

Déjenme dar un ejemplo. Y para ello usaré el sistema bancario.

Cuando las personas depositan su dinero en un banco, se convierten en lo que se conoce como ‘prestamistas no garantizados’ para ese banco. Esto es así para la mayoría de individuos. Lo que no solo implica a sus cuentas bancarias personales y cajas de seguridad, sino también a los fondos de pensión, solo por nombrar unos cuantos. Un fondo de pensión que muchos individuos han acumulado, durante la mayor parte de sus vidas, para luego poder disfrutar de una cómoda jubilación. Aquellos son tan solo unos ejemplos de valores que la gente deja en el banco, pensando que allí estarán seguros. Nada está más lejos de la verdad ya que ellos son, de hecho, ‘prestamistas no garantizados’.

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La expresión ‘prestamista no garantizado’ simplemente significa que cualquier cosa que un individuo deposite en el banco dejará de ser suya, y el mismo banco podría deshacerse de ella tal y como lo considere oportuno. Pertenece al banco. Por ejemplo, si alguien tiene una cuenta bancaria con 10.000 euros o 10.000 dólares y decide retirar rápidamente la mitad de dicha cantidad, debido a una emergencia, se sorprenderá al darse cuenta de que el banco no tiene tal cantidad de dinero en su caja, ya que ha sido usada por el propio banco para otras inversiones. Desapareció.

En pocas palabras, esto se llama robo. Esto exige una pregunta simple.

¿Qué tipo de choque o choques biológicos serían experimentados por una persona que no está preparada para semejante eventualidad?

Pero aún es peor. Durante el año pasado, sin saberlo la mayor parte de la población, los gobiernos de numerosos países en todo el mundo han implementado leyes para lo que llaman ‘bail-in’1 o rescate. Para hacerlo simple, lo que hace un rescate de este tipo es permitir al gobierno de cada país apoderarse de todas las cuentas bancarias, cajas de seguridad y fondos de pensión, retenidos en esos bancos, para salvar a estos mismos del derrumbamiento financiero. En dichas leyes, se estipula que los ‘prestamistas no garantizados’ serán los últimos reembolsados. Hay un pequeño problema con esto. Una vez le llegue el turno de ser reembolsado al ‘prestamista no garantizado’, ya no quedará más dinero. Absolutamente nada, porque tan solo una pequeñísima fracción del activo total del banco es, en realidad, asegurada contra el embargo.

1La traducción de ‘bail-IN’ y ‘bail-OUT’ es, en ambos casos, ‘rescate’. Se trata de los dos modelos básicos de rescates utilizados actualmente por el sistema financiero. En el caso del ‘bail-out’, es el estado, es decir, la ciudadanía quien en su conjunto, con sus impuestos, asume el coste de la recapitalización. Contrariamente, en los rescates del tipo ‘bail-in’ (tipo de rescate al que el presente artículo se refiere), las pérdidas las asumen los acreedores, accionistas, bonistas y depositantes. En este caso, la recapitalización es interna (‘bail-in’), en contraposición al ‘bail-out’ que supone una inyección de capital externo, la mayoría de las veces público.

Este embargo será realizado de la noche a la mañana sin que nadie sea consciente y este preparado para tal situación. Para los que dicen que esto nunca ocurrirá, solo puedo sugerirles que comiencen a informarse por sí mismos. ¿Por qué un gobierno aprobaría una ley para el rescate a menos que ellos sean totalmente conscientes de lo que está por venir?999

Otra vez, tenemos que preguntarnos, ¿qué tipo de choque o choques biológicos serían experimentados por los individuos que, de repente, se dan cuenta de que han perdido todo lo que ellos pusieron en un banco en el que creían que todo estaba seguro?

Tengan esperanza para lo mejor, pero prepárense para lo peor. Este es el mejor modo de evitar choques biológicos muy intensos y agudos para los cuales uno no está preparado. Saber sobre NMG puede ser importante, pero desde luego eso no pondrá comida sobre la mesa para los que de repente hayan perdido todo. Para los que posiblemente me etiqueten de paranoico, podrían tener la oportunidad, en los próximos pocos meses, para reconsiderar su conclusión cuando la realidad comience a tener efecto. El estado de preparación implica conocimiento ‘aplicado’, en el sentido de que no es el conocimiento lo que tiene el verdadero poder, sino el conocimiento puesto en práctica. En otras palabras, me refiero a las acciones concretas que son puestas en práctica, una vez el conocimiento se ha alcanzado, con el fin de evitar lo peor.

Por hacer una analogía, cuando realizamos un viaje en coche, es siempre sensato asegurarse de que una llanta de repuesto está disponible en caso de pinchazo. ¿Quiere decir que hay una probabilidad del 100% de que un pinchazo ocurrirá? En absoluto. Pero tener una llanta de repuesto es la parte de ‘estado de preparación’ en caso de que un incidente tan desafortunado ocurra. Como dije, Tengan esperanza para lo mejor, pero prepárense para lo peor.

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Argentina fue una prueba de fuego en el año 2001, cuando todos los bancos, de la noche a la mañana, cerraron inesperadamente sus puertas a sus clientes. Chipre fue otra prueba de fuego el año pasado, cuando el activo bancario de repente fue congelado. Y ahora que las leyes de rescate han sido puestas en práctica en muchos países, la mayoría de ellos, si no todos, podrían ser los siguientes. La autocomplacencia ya no puede ser una opción. “Mientras no me toque a mi…” ya no es una solución. El avestruz, al esconder su cabeza bajo tierra, podría llegar a quedarse con el trasero pateado.

Por definición, un choque biológico (DHS) es un acontecimiento imprevisto, traumático, que nos pilla totalmente por sorpresa, completamente fuera de guardia y, a menudo, al que uno no está preparado. Sin embargo, hay ciertos acontecimientos traumáticos en la vida que pueden ser evitados si uno realmente está preparado antes de que estos, de repente, sucedan. Esto se llama prevención. Muchos DHS graves, y ‘enfermedades’ resultantes, pueden ser evitados estrictamente por el ‘estado de preparación’. En otras palabras, conocimiento aplicado.

¿Tienen ustedes una ‘llanta de repuesto’?

Tengan esperanza para lo mejor, pero prepárense para lo peor.

Con amor,
François Leduc

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