Segunda Ley Biológica 2016-11-14T14:34:00+00:00

Segunda Ley Biológica

LA LEY BIFÁSICA
de todos los Programas Especiales de la Naturaleza con Pleno Sentido Biológico (SBS), siempre y cuando haya una resolución del choque biológico

Redactada por el equipo de ‘MaterialdeNMG’

La Ley Bifásica de todos los Programas Especiales de la Naturaleza con Pleno Sentido Biológico (SBS), siempre y cuando haya una resolución del choque biológico

ying yangEsta segunda ley natural da totalmente la vuelta al conocimiento médico en lo que respecta a las supuestas ‘enfermedades’, ya que todas ellas se ubican de acuerdo a este modelo bifásico (en dos fases). La medicina convencional identifica varios cientos de ‘enfermedades frías’ y varios cientos de ‘enfermedades calientes’. Los individuos con ‘enfermedades frías’ suelen tener la piel y las extremidades frías, experimentan estrés prolongado, notan pérdida de peso y dificultades para dormir, incluso sufren de insomnio. Los individuos con ‘enfermedades calientes’, por lo general, tienen extremidades calientes, a menudo sufren fiebre, están extremadamente cansados pero, sin embargo, tienen buen apetito.

En el caso de las supuestas ‘enfermedades frías’, la fase de reparación posterior es ignorada o se percibe como otra ‘enfermedad’ por sí misma, independiente. Del mismo modo, con las supuestas ‘enfermedades calientes’, que de hecho son fases de reparación tras la resolución de un choque biológico, la fase fría también es ignorada y percibida como una ‘enfermedad’ por sí misma, independiente otra vez. Se hace evidente que lo que se considera como dos ‘enfermedades’ en realidad es un único Programa Biológico Especial (SBS).

Deberíamos preguntarnos por qué la medicina convencional no ha reconocido todavía este modelo de dos fases como algo tan evidente. Esencialmente se debe a que los choques biológicos no siempre se resuelven. Si el choque biológico no puede ser resuelto, la enfermedad permanece monofásica. En otras palabras, el individuo permanece en actividad conflictiva y, en casos de una gran masa conflictiva (intensidad de DHS y su duración), se consumirá y morirá de fatiga biológica o caquexia.

Obviamente, la medicina convencional no ha sido capaz de comprender una única ‘enfermedad’.

El siguiente gráfico muestra que, en el momento del DHS, el ritmo normal día/noche se convierte en una simpaticotonía permanente. La resolución del conflicto, es decir la conflictolisis (CL), inicia una vagotonía permanente. La fase vagotónica es interrumpida por la llamada crisis epiléptica o epileptoide que se produce en el momento álgido de la fase de reparación. Esta crisis (pico simpaticotónico) es un punto de inflexión crucial en la fase vagotónica. Toda supuesta enfermedad implica una fase activa y, siempre y cuando el choque biológico haya sido resuelto, una fase de reparación posterior. Además, si no es interrumpida por una recidiva del choque biológico, cada fase de reparación tendrá su crisis epiléptica o epileptoide.

segunda ley biologica

En el preciso momento del DHS, el individuo entra en un estrés permanente, donde día y noche se preocupará con pensamientos recurrentes en relación a ese choque biológico y tendrá las manos y los pies fríos. Por lo general, tendrá problemas para dormir y, si lo logra, lo hará solamente durante la primera mitad de la noche. No tendrá apetito y perderá peso. Esto es lo que llamamos fase activa de conflicto (CA).

evolucion del conflicto o choque biologicoA diferencia de las preocupaciones diarias de menor importancia, los choques biológicos sumergen al individuo en un estado de estrés permanente acompañado de síntomas perceptibles muy específicos. Los seres humanos pueden soportar numerosos choques biológicos sin desarrollar necesariamente una enfermedad, siempre y cuando haya tiempo para prepararse con antelación. Esta falta de preparación frente a un choque biológico predispone al individuo a un estado de inhibición de la acción que caracteriza a la fase activa del conflicto.

fase de reparación de un conflicto o choque biológicoEste estado solo se normalizará una vez que el individuo haya resuelto el choque biológico. Con esa resolución, el individuo cae en un estado de reposo, ya que la psique ahora deberá recuperarse. El individuo, por lo general, se siente aletargado y cansado, pero liberado. Tiene buen apetito, y la temperatura corporal aumenta, a menudo con fiebre y dolores de cabeza concomitantes. Durante esta fase, el individuo duerme bien, pero por lo general después de las tres de la madrugada. Esto es lo que llamamos fase de reparación (PCL).

Como ya hemos mencionado, en el momento cumbre de la fase de reparación se produce la crisis epiléptica o epileptoide.

Esta crisis epiléptica o epileptoide es un suceso natural que se ha puesto en marcha a lo largo de millones de años de evolución. Se produce simultáneamente en cada uno de los tres niveles. El propósito de esta crisis en la cumbre de la fase de reparación es poner al organismo de vuelta a la normalidad.

La naturaleza ha desarrollado toda una estrategia para este importante proceso, en el sentido de que la recidiva repentina del propio choque biológico original significa un retorno final a la normotonía.

crisis epileptoidePor lo tanto, en el momento cumbre de la fase de reparación, el individuo experimenta súbitamente una recaída del choque biológico. En otras palabras, se experimenta de nuevo el choque biológico por un corto período de tiempo (una recaída de la actividad conflictiva), un pico simpaticotónico, con manos frías, sudores fríos y todos los síntomas de la fase activa del conflicto. Esto es lo que explica, por ejemplo, los dolores agudos de la angina de pecho durante el ataque al corazón.

La crisis epileptoide puede ser un evento crítico en los casos, por ejemplo, de la lisis neumónica, del ataque cardíaco, de la embolia pulmonar, de la pérdida de la conciencia, de la diabetes o de la hipoglucemia, donde a menudo se requiere atención médica de emergencia.

Durante las dos fases (activa y de reparación), el Foco de Hamer (FH) que apareció en el cerebro en el momento del DHS, será sometido a cambios en su apariencia. Durante la fase activa del conflicto, el FH se presenta como un conjunto de finos anillos concéntricos mientras que, durante la fase de reparación, se hincha, se edematiza y se oscurece.

fase PCL-a o exudativaDurante esta segunda fase, y más concretamente en la fase Pcl-A, se produce un edema cerebral temporal (hinchazón), que puede ser problemático si, por ejemplo, la masa conflictual (intensidad del DHS y su duración) es grande, o cuando el edema cerebral se encuentra en una ubicación desfavorable. Además, el edema en el FH y el órgano correspondiente pueden hincharse considerablemente si hay un ‘conflicto existencial o de abandono’ concomitante no resuelto que afecte a los túbulos colectores del riñón, y que tenga como resultado la retención de líquidos. En la NMG, esto se denomina “el Síndrome”. En tal caso, el FH hinchado requiere más espacio, resultando en una compresión del tejido cerebral adyacente.

fase PCL-b o de cicatrizaciónHacia el final de la fase de reparación, y más específicamente durante la fase Pcl-B, la llamada neuroglia, un tejido conectivo inofensivo, se acumula en la ubicación del FH, quedando así implicada en la reparación final del mismo. Un FH rellenado con glía blanca y densa, que puede ser visto fácilmente en una tomografía computarizada cuando se utiliza un producto de contraste a base de yodo, es simplemente un indicativo de que hay un proceso de reparación al nivel del FH en el cerebro.

Después de la fase Pcl-B, el FH presenta una cicatriz inofensiva, la cual es el resultado de un proceso de reparación eficiente, similar a la cicatrización de la piel después de una herida externa. Sin embargo, los anillos gliales cicatrizados se diagnostican erróneamente como ‘tumores cerebrales’, tales como gliomas, glioblastomas, oligodendrogliomas, etc., y por lo tanto son extirpados, provocando así efectos perjudiciales obvios en el individuo. Por supuesto, los tumores cerebrales, definidos como una multiplicación de células cerebrales,¡no existen!

Raíles

raíles o pistas sensorialesEn el momento del DHS, suele ocurrir algo importante. En este preciso momento, los ‘raíles’ se ponen en marcha, mientras que el desarrollo de la enfermedad ‘sigue’ su curso. Los raíles son recuerdos sensoriales asociados al DHS, grabados a través de los cinco sentidos, como si de una fotografía se tratase. Inconscientemente, en el momento del DHS, tanto los seres humanos como los animales registran hasta los datos ambientales más pequeños como puedan ser sonidos, colores, olores, sensaciones o gustos, y almacenan estas huellas de por vida. Si el individuo se vuelve a encontrar de nuevo con uno de esos raíles, existe la posibilidad de una recidiva del DHS original.

Estos raíles se perciben a menudo como ‘patológicos’. Son entonces identificadas como alergias que deben ser combatidas o se les llama ‘fiebre del heno’, ‘asma’, ‘neurodermatitis’, etc., y se utilizan para etiquetar aleatoriamente diferentes conflictos y diferentes fases, teniendo el primero de estos dos sus propios síntomas físicos y cerebrales.

Para cada SBS, hay una crisis epileptoide que varía de un caso a otro. La expresión ‘epileptoide’ significa que hay otros síntomas que difieren de los síntomas habituales que encontramos en las auténticas crisis epilépticas. Cada tipo de choque biológico o enfermedad posee un tipo específico de crisis epileptoide.
Aún más importante es el hecho de que un primer DHS específico pondrá estrictamente al cerebro en ‘alerta máxima’, pero NO genera verdaderas modificaciones físicas y/o síntomas (dicha afirmación puede parecer controversial y posiblemente sorprender a priori al lector asiduo de NMG, puesto que se trata de un ‘detalle’ poco conocido, el cual ni tan siquiera se especifica en la propia obra original del Dr. Hamer publicada hasta ahora; pero lo cierto es que constituye una importante actualización de su parte que, en efecto, puede ser verificada fácillmente en la experiencia de la práctica profesional).

Lo que contribuye a este modo de ‘alerta máxima’ es el hecho de que los raíles asociados con el primer DHS específico se registran al mismo tiempo. Tenemos, pues, lo que podría ser identificado como un conflicto ‘inactivo’ o ‘latente’. En algún momento en el futuro, tan pronto como la exposición a uno o varios raíles se produzca, o impacte un nuevo DHS que tenga semejanza con el primer DHS específico, el conflicto se pone automáticamente en lo que podríamos denominar modo ‘desencadenante’, acompañado, ahora sí, de verdaderas modificaciones físicas o síntomas.

Lateralidad Biológica

Por último, un criterio muy importante a considerar en la Nueva Medicina Germánica (NMG) es la lateralidad biológica. Es imposible trabajar con diligencia en la NMG sin haber establecido si el individuo es diestro o zurdo. La forma más fácil de determinar la lateralidad biológica es con el ‘test del aplauso’, en otras palabras, dar palmadas tal y como se hace cuando aplaudimos.

palmeo del diestro biológico

Al palmear, la mano que golpea a la otra, y que generalmente (no siempre) es la mano que queda en la parte superior (con la palma hacia abajo) representa la mano dominante que determina la lateralidad biológica. Si la mano derecha es la que hace el ‘clap’, el individuo es diestro. Si la mano izquierda es la que golpea, entonces el individuo es zurdo. Esta prueba es esencial para identificar el hemisferio cerebral a partir del cual el individuo actúa. Hay muchos llamados ‘zurdos transformados’ que creen que son diestros.

Sin embargo, para evitar confusiones, es importante mencionar que la lateralidad biológica NO está determinada por la mano con la que escribimos o sostenemos el martillo, es decir la lateralidad mecánica aprendida. Por eso, cuando se considera estrictamente la lateralidad biológica, no existen los individuos ambidiestros.

En NMG, sería un grave error olvidar verificar con precisión la lateralidad biológica a través del ‘test del aplauso’ ya que esta es de suma importancia para entender la correlación entre los choques biológicos, el cerebro (FH), y el desarrollo del cáncer o de la necrosis en el órgano.

La primera regla de la lateralidad biológica ayuda a determinar, para muchas ‘enfermedades’, si el choque biológico en el origen de la ‘enfermedad’ implicada está relacionado con la/el ‘madre/hijo o con la ‘pareja’ . Para las personas diestras biológicas, el lado derecho del cuerpo es el ‘lado pareja’ y el lado izquierdo del cuerpo es el lado ‘madre/hijo’. Para las personas zurdas biológicas, es todo lo contrario. Por lo tanto, la parte del cuerpo donde muchos SBSs se manifiestan proporciona un indicativo importante sobre quién estuvo involucrado en el choque biológico en origen. Como guía general, ‘madre/hijo’ se refiere a la abuela, a la madre, a un hijo/a o incluso a una mascota considerada como tal, mientras que la ‘pareja” se refiere a todos los demás, es decir padre, hermanos/as, amigos/as, compañeros/as de trabajo, etc.

La segunda regla de la lateralidad biológica muestra que para ciertos choques biológicos específicos, los individuos diestros y zurdos no desarrollarán la misma ‘enfermedad’.

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