La menopausia, un proceso natural que debe ser tratado… naturalmente 2016-12-10T08:56:36+00:00

La menopausia, un proceso natural que debe ser tratado… naturalmente

Artículo escrito por François Leduc y Loulou Bédard

5678La menopausia aparece en la mujer alrededor de los 50 años, manifestándose tanto como una fase transitoria divertida, como relativamente serena o incluso turbulenta. Pero, en caso de sentir malestar, ¿cómo actuar para atravesar con suavidad esta etapa obligada y para restablecer su equilibrio hormonal?

Por
LOUSIE-MARIE BÉDARD


La menopausia es un fenómeno natural que se inscribe en el proceso normal del envejecimiento y marca el final de la función ovárica (ovulación) en la mujer. Los síntomas asociados a este cuadro varían según las mujeres (ver encuadrado). Diversas medidas son las que se pueden tomar para reducirlos y atravesar serenamente esta etapa de la vida.

ENCUADRADO: signos y síntomas

El ciclo mensual comienza a cambiar, la producción de estrógeno y de progesterona se vuelve imprevisible y el número de óvulos almacenados en los ovarios desminuye. Estas fluctuaciones hormonales pueden provocar diferentes síntomas, particularmente: reglas irregulares, sudores nocturnos, sofocos, cansancio, dolores, incontinencia urinaria, modificaciones del fluido vaginal, trastornos del sueño y cambios bruscos de humor.

La medicalización del cuerpo femenino

El tratamiento hormonal substitutivo (THS) −o de sustitución− es un tratamiento de hormonas (solo estrógeno o una combinación de estrógeno y progestágeno) prescrito con el fin de oponerse a la disminución de estrógeno y de progesterona. Ciertos investigadores, como el Dr. John Lee, sostienen que lo que ocurre durante la menopausia no es una carencia de estrógeno, sino el desequilibrio que se origina entre este y la progesterona: la tasa de progesterona disminuye más rápidamente que la de estrógeno. El THS ocasionaría un desequilibrio fisiológico, favoreciendo una dominancia en estrógeno. Los progestágenos de síntesis no desempeñan el mismo papel protector que la progesterona.

Desde el 2002, la publicación de una serie de artículos científicos, principalmente inspirados por el estudio Women Health Initiative −estudio que finalizó prematuramente ya que se descubrió que el THS aumentaba el riesgo de cáncer de mama, de enfermedad cardiovascular y de embolia pulmonar− y por la subsistencia de varias incertidumbres, muchos investigadores piensan que los riesgos, sobre todo a largo plazo, sobrepasan los beneficios. Evitaremos, entonces, recurrir al THS salvo para tratar los síntomas graves que ningún otro tratamiento pueda aliviar.

Opción terapéutica en dosis reducidas

En junio de 2008, Santé Canada (Salud Canadá) aprobaba Activelle®LD, una combinación de estrógeno y de progestágeno en dosis reducidas. La cumbre mundial sobre la menopausia (First Global Summit Menopause-Related Issues), celebrada en Zurich en marzo de 2008, concluiría que el THS no era peligroso para la mayoría de las mujeres; no obstante, la Sociedad de tocólogos y ginecólogos de Canadá revisó su posición. Nuevas opciones terapéuticas son así propuestas a las mujeres, pero las investigaciones en las cuales se basan se refieren a los diferentes modos de administración y no a la pertinencia de esta terapia; el potencial cancerígeno del THS constituye todavía un sujeto serio de inquietud. Las investigaciones parecen demostrar que los riesgos pueden sobrepasar los beneficios ya que todavía habrá que esperar años para obtener un retrato exhaustivo de los efectos a largo plazo. Es importante informarse bien y explorar las alternativas, como las hormonas bio-idénticas en lugar de las sintéticas.

“En lugar de la administración por vía oral, la aplicación transdérmica del estrógeno reduce los riesgos y los efectos secundarios”, sostiene Micheline O’Shaughnessy, investigadora, conferenciante y autora especializada en el campo de la hormonoterapia.

Alternativas naturales

“El estrógeno menopáusico y las tabletas de hormonas combinadas han sido comercializadas por las farmacéuticas bajo el pretexto de que esta transición, sin embargo normal en la vida de una mujer, está considerada como una enfermedad

−se lamenta Richard Laroche, homeópata−.

La principal justificación es la preservación del capital óseo, sin embargo ningún estudio demuestra su eficacia; existen otros medios naturales para conservar sus huesos en buena salud”.

Los efectos secundarios asociados con la hormonoterapia: dolores de cabeza y jaquecas, dolores mamarios, hinchazón del cuerpo, irritabilidad, hemorragias vaginales, formación de coágulos sanguíneos y, a largo plazo, todos los riesgos: enfermedades del corazón y de la vesícula biliar, cánceres femeninos, disfunción del hígado, etc. Según R. Laroche todo ello basta para orientar a las mujeres hacia otras soluciones.

“La homeopatía reequilibra el sistema y no ocasiona ningún efecto secundario, tanto para el período de fertilidad como para la menopausia

−recuerda el homeópata−.

Según los síntomas, tanto sobre el plano físico como el psicológico (cambios bruscos de humor, irritabilidad, depresión), prescribiremos un producto bien adaptado”.

Encontramos en el mercado gránulos y productos a base de plantas (fitoestrógenos) que pueden corregir los síntomas −por ejemplo los sofocos, las jaquecas o los sudores nocturnos, por nombrar los más frecuentes−, pero es importante informarse bien.

“Si los síntomas indican una dominancia en estrógeno, habitualmente causada por una falta de progesterona, un gel al ñame salvaje o silvestre (Dioscorea villosa) no ofrece muchas posibilidades de ayudar

−previene Micheline O’ Shaughnessy−;

debemos entonces utilizar una crema de progesterona bio-idéntica”.

“Las hormonas de sustitución cambian la forma en la que la mujer vive los choques biológicos en fase de menopausia, y con su código de comportamiento así modificado, podemos asistir a ataques cardíacos”,

advierte Gisela Cossette, naturoterapeuta,
formada en Nueva Medicina Germánica (NMG).

Las estrategias alimentarias

890Ya que las hormonas sexuales provienen del colesterol sintetizado por el hígado, tenemos todo el interés en velar por la salud de este órgano; también recomendamos una alimentación sana, completada con productos ricos en fitoestrógenos (soja, aceite y semillas de lino, nueces, granos enteros, manzanas, apio, perejil, etc.), los cuales poseen propiedades beneficiosas sobre los trastornos hormonales. El Dr. Herman Adlercreutz, investigador de la Universidad de Helsinki, cree que la soja (y sus productos derivados) contienen isoflavonoides en suficiencia para inducir efectos biológicos entre las mujeres postmenopáusicas con tasas bajas de estrógenos. En un estudio comparado, encontró altos niveles de isoflavonoides en la orina de las japonesas, de 100 a 1.000 veces superiores a los de las estadounidenses y finlandesas. Los isoflavonoides contribuirían por otro lado al mantenimiento de la densidad ósea. Por último, beber mucha agua también ayuda a hidratar los tejidos; ciertos alimentos (platos picantes, café, alcohol, azúcar, chocolate), en cambio, son reconocidos por provocar sofocos.

Algunas plantas eficaces

Las plantas colagogas o coleréticas (amargas) que estimulan las funciones del hígado favorecen una mejor síntesis de las hormonas. Entre los más eficaces: ñame salvaje o silvestre (Dioscorea villosa) y sauce gatillo (Agnus-castus) (bayas), fitoprogestágenos como el Milenrama (Achillea millefolium); cardo mariano (Silybum marianum), para regenerar las células del hígado (hepáticas); diente de leon (Taraxacum officinale) (raíz en tintura) y aceite de onagra (Oenathera biennis), que respectivamente estimulan la secreción de bilis y las funciones hepáticas; actaea a racimos negros (Actaea racemosa), salvia (Salvia offininalis (spp.)), lúpulo (Humulus lupulus) y Dong Quai (Angelica sinensis), unos fitoestrógenos; corazoncillo (Hypericum perforatum) y la raíz de valeriana (Valeriana officinalis), que tratan respectivamente, depresión ligera e insomnio.

Actividades físicas: podemos reducir la frecuencia y la intensidad de los síntomas menopáusicos haciendo ejercicio regularmente y relajándose, ya que el estrés es un perturbador hormonal reconocido. Por otro lado, las relaciones sexuales regulares favorecen la lubrificación y sanean los tejidos vaginales y genitales.

4354

La llave del enigma

Por
FRANÇOIS LEDUC


“Son las manipulaciones hormonales lo que causan el máximo daño a nuestro código de comportamiento.”

Dr. Ryke Geerd Hamer

Dicho enunciado del Dr. Ryke Geerd Hamer, en sí mismo, nos aporta la llave del enigma, el eslabón perdido que permite explicar y comprender, según la Nueva Medicina Germánica (NMG), los numerosos efectos nefastos asociados con la hormonoterapia utilizada durante la menopausia. El asunto es muy complejo, sin embargo el ejemplo siguiente permite poner en evidencia algunos guiones de causa-efecto y ‘levantar el velo’.

Tomemos el caso de una mujer diestra (lateralidad biológica) postmenopáusica. Según la NMG, ésta se convierte en ‘masculina’ en su comportamiento, ya que no ovula más. Se manifiesta un desequilibrio hormonal natural. Este desequilibrio significa que reaccionará, entonces, como un macho diestro, en respuesta a choques biológicos de territorio. Estos choques territoriales masculinos son los siguientes, con sus puntos de impacto respectivos en el lóbulo temporal derecho de la corteza cerebral, es decir el relé preciso donde aparecerá un Foco de Hamer:

  • choque de miedo en el territorio, por ejemplo: el territorio, o un miembro del territorio, es amenazado. Relé: mucosa de los bronquios;
  • choque de pérdida de territorio, por ejemplo: la salida de un/a compañero/a o de un niño, perder un elemento importante de su territorio. Relé: íntima de las arterias coronarias;
  • choque de rencor en el territorio, por ejemplo: rencor frente a uno de los miembros del territorio. Relé: pequeña curvatura del estómago, piloro y bulbo duodenal / canales biliares / canales pancreáticos; y
  • choque de marcaje de territorio masculino, por ejemplo: no hallarse en situación de establecer los límites del territorio. Relé: mucosas: de la vejiga (mitad izquierda) / de la pelvis renal izquierda / del uréter izquierdo / de la uretra (mitad izquierda).

67

A partir del momento en que una mujer diestra postmenopáusica vive uno de los cuatro choques territoriales masculinos mencionados anteriormente, se producirá, en fase activa de choque, una ulceración del órgano implicado.

¡Sí, en el momento en el que empieza su hormonoterapia, esta mujer diestra postmenopáusica está ya en choque activo territorial masculino; el efecto directo de la hormonoterapia será la resolución forzada de este choque territorial masculino, ya que se vuelve más femenina debido a la hormonoterapia! Esto puede conllevar consecuencias desastrosas según la masa de choque (intensidad del choque biológico y su duración). Si volvemos a coger las cuatro posibilidades enumeradas antes, he aquí algunos ejemplos de lo que puede producirse durante la fase de reparación en respuesta a esta resolución forzada del choque biológico territorial masculino, comprendiendo bien que la gravedad de la manifestación está a prorrata de la masa del choque anterior al comienzo de la hormonoterapia:

  • resolución forzada del choque de miedo en el territorio: tos, bronquitis, neumonía o cáncer de los bronquios;
  • resolución forzada del choque de pérdida de territorio: índice de colesterol elevado, bloqueo de las arterias coronarias, ataque de la cámara izquierda del corazón con arritmia y bradicardia, que puede revelarse fatal si la fase activa del choque duró más de 9 meses;
  • resolución forzada del choque de rencor en el territorio: cólicos estomacales, hemorragias / cólicos hepáticos, hepatitis, ictericia, coma hepático, tumor de los canales biliares / cólicos pancreáticos, tumor canales pancreáticos; y
  • resolución forzada del choque de marcaje de territorio masculino: cólicos vesicales, espasmos, infección urinaria / cólicos renales, espasmos / cólicos ureterales, espasmos, bloqueo de la uretra / cólicos uretrales, espasmos, retención de orina.

El presente ejemplo no es más que una pequeña muestra de la infinidad de efectos nefastos que pueden resultar de la hormonoterapia. Sin la aportación fundamental de la NMG, la medicina oficial quedará en la imposibilidad de establecer la vinculación directa entre causa y efecto. Sus observaciones serán correctas, pero sus interpretaciones permanecerán falsas.

Ver Currículums


matrícula del curso básico de Nueva Medicina Germánica
COMENZAR AHORA
MaterialdeNMG
Share This