Cuarta Ley Biológica 2016-10-30T12:03:12+00:00

Cuarta Ley Biológica

EL SISTEMA ONTOGÉNICO DE LOS MICROBIOS
Redactada por el equipo de ‘MaterialdeNMG’

bomberoEn resumen, la cuarta ley explica el papel de los microbios en la fase de reparación.

Hasta ahora, los microbios han sido percibidos como causantes de las supuestas ‘enfermedades’ infecciosas, lo cual es comprensible desde un punto de vista puramente observacional ya que estos están siempre presentes durante una enfermedad infecciosa. Sin embargo, esta percepción es falsa ya que todas las enfermedades infecciosas están siempre precedidas por una fase activa de conflicto que hasta ahora ha sido ignorada. Para entenderlo mejor, podríamos utilizar la siguiente analogía: ¿serían culpables los bomberos de prender fuego a una casa simplemente por el hecho de que podemos observarlos en la escena de un incendio?

La actividad microbiana no se activa, como se había supuesto erróneamente, por un estímulo externo, sino más bien por una señal enviada desde el cerebro a través del sistema inmune, el cual controla totalmente esta actividad.

Los microbios, por tanto, no son nuestros enemigos sino nuestros leales aliados. Su trabajo comienza de acuerdo a órdenes y comunicaciones específicas por parte del propio sistema inmune, donde toda esta importante actividad beneficiosa está siendo controlada, en última instancia, por el cerebro. Existe una correspondencia entre cada órgano o tejido derivado de una capa germinal embrionaria específica y un microbio relacionado con la misma capa germinal embrionaria.

se buscan microbiosLos microbios están más o menos especializados según los órganos en los que trabajan, pero también en función de su modo de acción, teniendo en cuenta que los microbios solo trabajan en un tejido mórbido o en un tejido que haya sufrido modificaciones importantes, y NUNCA en un tejido sano.

La actividad microbiana solo se inicia después de la conflictolisis (CL), y se extiende a lo largo de la fase de reparación. Sin embargo, las micobacterias (TBC), si están disponibles, empezarán a multiplicarse en el momento del DHS, pero su trabajo real solo se iniciará tan pronto como se resuelva el conflicto. El cuerpo produce estrictamente los microbios que son necesarios para descomponer el tumor que, en el momento de la conflictolisis (CL), se convierte en mórbido y superfluo. La población microbiana necesaria requerida para hacer este trabajo está regulada por la fiebre, a través de la acción de modulación del sistema inmune.

La clasificación de los microbios cumple totalmente con su edad ontogénica:

cuarta ley biologica

Los hongos, las micobacterias (TBC) y las bacterias muy antiguas, es decir los microbios más antiguos, solo trabajan en los órganos endodérmicos controlados por el tronco cerebral. Las micobacterias (TBC) y las bacterias muy antiguas también funcionan en el grupo antiguo de los órganos mesodérmicos del cerebro viejo, controlados por el cerebelo. Las bacterias más recientes funcionan en el grupo reciente de los órganos mesodérmicos del cerebro nuevo, controlados por la médula cerebral. Los virus (si es que realmente existen) son los microbios más jóvenes que trabajan exclusivamente en los órganos controlados por la corteza cerebral.

Los microbios son considerados como una entidad ‘maliciosa’ que debe ser eliminada, lo cual es un total sinsentido ya que sin microbios, no existiría la vida en este planeta. De hecho, todos los microbios evolucionando en nuestro entorno natural son absolutamente necesarios.

Si, por ejemplo, las micobacterias (TBC) están inactivas debido a diversas medidas preventivas, como pueda ser la vacunación, los tumores asociados con el cerebro viejo no pueden seguir descomponiéndose durante la fase de reparación, provocando consecuencias desastrosas para numerosos tumores.

angel pastillaPor ejemplo, en el caso de un adenocarcinoma de la glándula tiroides, si el choque biológico ha sido resuelto y no hay micobacterias (TBC) disponibles para descomponer el tumor superfluo, habrá una sobreproducción de tiroxina debido a la presencia del tumor. Este es un proceso totalmente inútil desde el punto de vista del sentido biológico. O, en el caso de un adenocarcinoma de colon, si no hay micobacterias (TBC) disponibles, hay riesgo de grandes complicaciones repentinas que requieren la extirpación quirúrgica del tumor. Y, por último, en el caso de un adenocarcinoma de los pulmones, si no hay micobacterias (TBC) disponibles, una radiografía rutinaria de tórax realizada posteriormente revelará un nódulo pulmonar que, a pesar de ser superfluo, tiene el potencial de generar un ‘estado de pánico’, con consecuencias nefastas. Con respecto a este último ejemplo, la evidencia clínica muestra que la llamada erradicación de la tuberculosis a través de medidas preventivas sin sentido se ha traducido en el aumento de los nódulos pulmonares superfluos entre la población.

microbios trabajando en reparar tejidos

No hace falta decir que los microbios desempeñan un papel vital en los Programas Especiales de la Naturaleza con Pleno Sentido Biológico (SBS). Los microbios evolucionaron junto con los seres vivos y siempre han contribuido a la evolución y transformación de estos. Solo la ignorancia empujaría a alguien a la conclusión de que los microbios deben ser eliminados a través de la penicilina, antibióticos o vacunas.

inyeccionesEl supuesto sistema inmune, que se nos presenta como una línea de defensa contra las células cancerosas ‘malas’ y los microbios, en donde nuestro organismo es un campo de batalla, no existe. El sistema inmune es, en realidad, un sistema de comunicación muy sofisticado que trabaja para modular la actividad microbiana, donde los llamados microbios patógenos finalmente se convierten en inofensivos y latentes hasta que se reactivan si así lo necesitan.

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