Crisis epiléptica – epileptoide

Crisis epiléptica – epileptoide

Sobreviene en el apogeo de la fase de reparación; la crisis epileptoide se desarrolla simultáneamente a nivel psíquico, a nivel cerebral y a nivel orgánico.

En el apogeo de la fase de reparación, el cerebro activa un pico simpaticotónico intenso y breve que vuelve a sumergir instantáneamente al individuo en la fase activa del conflicto. Durante el período de la crisis epileptoide, la persona vive de nuevo en un tiempo muy corto el conflicto en su totalidad, acompañado por los síntomas típicos tales como manos frías, sudores fríos, centralización, escalofríos, náuseas. En el apogeo de la fase de reparación, la hinchazón del edema cerebral alcanza su máximo. En este preciso momento, el breve empuje de la recidiva del estrés expulsa el edema. El cerebro, lo mismo que el cuerpo, puede eliminar entonces todo el líquido en excedente acumulado durante la primera parte de la fase de reparación (fase pcl-A).

Así, inmediatamente después de la crisis epileptoide sobreviene la supuesta “fase del pipí”, una fase urinaria durante la cual el cuerpo elimina todo el agua en exceso. Durante la crisis epileptoide, encontramos, entre otras cosas: ataques al corazón, embolia pulmonar, ACV caliente (derrame), ataques epilépticos, úlceras hemorrágicas del estómago, crisis de asma, crisis de neumonía, coma hepático, hemorroides hemorrágicas, vómitos, diarrea, tumores hemorrágicos, jaquecas, cólicos, etc.

El tipo de crisis epileptoide es determinado por:

  • La naturaleza del choque biológico
  • Los órganos o tejidos involucrados
  • La parte del cerebro implicada.

Después de la crisis epileptoide, sobreviene la segunda parte de la fase de reparación (fase pcl-B) que indica el principio de una cicatrización de los órganos y de los tejidos afectados y de la parte involucrada del cerebro. Más tarde, el paciente se encamina hacia la normalización. El significado biológico de la crisis epileptoide es precisamente disponer bruscamente al organismo al estado de vagotonía, permitiendo así la cicatrización y la vuelta progresiva hacia la normotonía, mientras que no haya recidiva del choque biológico (Ver Raíles).[/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]

2016-10-27T23:37:32+00:00