Una casa de locos 2016-10-27T23:36:30+00:00

Una casa de locos

Escrito por François Leduc

gallinasRecientemente, como alguno de ustedes ya habrá podido notar, han tenido lugar diversos enfrentamientos chismosos entre el ‘gallinero’ de la NMG. Un montón de ‘gallinas’ que rumorean unas de las otras esperando la aprobación y el reconocimiento del ‘gallo’ mientras unos ‘zorros’ miran de reojo preparados para la matanza.

Pero, me pregunto ¿deberíamos confiar en estos mismos individuos que dicen ayudar a los demás a través de sus seminarios y de sus prácticas? Como decía el Capitán Kirk en los episodios de Star Trek: “Scotty, teletranspórtame, no hay vida inteligente aquí abajo”.

Ante todo, permítanme aclarar algo. Yo no tengo una autorización del Dr. Hamer para enseñar Nueva Medicina Germánica (NMG), así como tampoco tengo la intención de requerirla de ninguna de las maneras. El hecho de pretender la ‘autoridad’ es, por sí mismo, inmoral puesto que nadie sobre la faz de la tierra debería tenerla sobre nadie más.

Pero, ¿significa esto que yo pueda hacer lo que quiera?

¡No, en absoluto!

Sin embargo, buscar autoridad para hablar o actuar es la prerrogativa de un esclavo, algo que yo no soy. Así que, déjenme ver si lo he entendido correctamente; a lo que se reduce el interés de esas ‘cartas credenciales’ es:

buenoydeconfianza

Bueno, bueno… asombroso cómo se puede llegar a ser todopoderoso y profundamente conocedor solamente por aquellas simples palabras y títulos. ¿Me he perdido algo?

Después de todo, muchos conferenciantes y practicantes de NMG dieron la mano al Dr. Hamer o se tomaron una foto con él, así que ellos deben de ser dignos de nuestra confianza. Ellos deben de ser buenos en lo que hacen aún a riesgo de sonar como el profesor de Charlie Brown.

Ya es hora de que comencemos a comportarnos como adultos bien crecidos; como individuos suficientemente responsables como para reconocer nuestra verdadera soberanía sin la ayuda de una ‘figura paternal’.

Por otra parte, ser lo que yo llamo un individuo soberano implica muchas responsabilidades. Y la más importante es no dañar en absoluto a ningún otro individuo en ninguna de nuestras tareas. Esto implica ningún daño físico y/o moral de cualquier índole. Algunos defensores de la NMG aseguran ser rigurosos con las Cinco Leyes Biológicas de Naturaleza en beneficio de la humanidad mientras que, a menudo, olvidan la ley natural más importante de todas:

NO DAÑAR

Dos simples palabras que conllevan mucha responsabilidad. Para exponerlo de manera diferente: no haga a otros lo que usted no quiere que otros le hagan. No reducirlo solo a los que nos convenga, sino a TODOS sin excepción.

Con el peso de esta responsabilidad, cada ser humano tiene el derecho inalienable de expresarse libremente sobre cualquier sujeto, puesto que este derecho se le es concedido por Dios; nadie más. Y, esto implica, gracias a un verdadero discernimiento, el derecho a denunciar a alguien que arrastra un placer malévolo al hacer daño a otro. Especialmente cuando tal daño es hecho cobardemente evitando hablar directamente, cara a cara, con el otro individuo que es objeto del ataque. Para tal efecto, Internet se convierte en un maravilloso instrumento para cobardes. Todos hemos caído en esa trampa. Si la comunicación directa entre ambos seres humanos implicados en un desacuerdo es imposible, debería considerarse como una invitación para callar: a no ser que haya una necesidad de reconocimiento exterior, que definitivamente no solucionaría el problema, sino que solo contribuirá a empeorarlo, simplemente porque no ha sido tratado desde la fuente.

Déjenme facilitar un ejemplo. El pasado otoño, fui informado por una buena amiga de que durante un seminario de NMG en Europa, en el cual un buen amigo suyo estuvo presente, el ponente hizo circular al grupo una declaración que me asociaba a cierta organización hacia la cual el Dr. Hamer siente verdadera aversión. En el fondo de la declaración, la pregunta era si realmente yo era también un miembro de aquella organización. Como ser humano, tengo unas preguntas en cuanto a esta cuestión. Ante todo, ¿qué le dio, como ser humano, el derecho de emitir una declaración en cuanto a mi persona, sin mi consentimiento? Y, segundo, ¿por qué no verificó, conmigo personalmente, esa información y así asegurarse de que fuera correcta antes de su extensa difusión?

Un simple ataque para hacer daño con cobardía. Compadezco a aquel individuo. Una falta total de discernimiento y rigor que proviene de alguien que ofrece conferencias de NMG y se beneficia del hecho de que la audiencia no sabe quien soy yo y así poder influirla. Alguien que usa la plataforma de una conferencia de NMG para denigrar a otros no es digno de mi confianza. Completamente patético.

Mientras tanto, mucha gente solamente se sienta allí, en ascuas, esperando el juicio final −que me recuerda a algo que aprendí en la escuela primaria cuando el profesor nos habló sobre el cielo y el infierno−, el cual sentenciaría el asunto de una vez por todas sobre el bien y mal dentro de la NMG. Pero solo por un pequeño espacio de tiempo, hasta que venga la siguiente oleada amenazadora y se hunda en nuestras pobres almas de sufrimiento. Y entonces, una y otra vez, buscaremos la salvación de una fuente exterior para justificar nuestra propia existencia y supervivencia en el mundo de la NMG. Cuando uno comienza a comparar su propia supervivencia con el simple hecho de estar ‘autorizado’, ‘considerado oficial’ o cualquier otro sello de aprobación que se quiera usar, esto me hace preguntarme cuánto nos hemos desviado de nuestra verdadera naturaleza humana.

Me recuerda a otro comentario que a menudo oigo: “Oh, no conocemos al tipo, así que ¿cómo podemos confiar en él para ser un buen maestro o practicante de NMG?” Me gustaría que tal persona me explicase cómo tuvo éxito al conocer a cualquiera de sus amigos en la vida. Después de todo, un buen amigo es alguien que no se conoce en un principio. Pero otra vez, podemos escuchar a otra persona que, en el intento de jugar a Dios, nos dirá “no confíes en él”. Nuevamente un asunto de actuación como adultos y de fabricación de nuestras propias decisiones.

Dentro del mundo de la NMG, la desconfianza es desenfrenada. Es bastante asombroso cómo esto se ha convertido, de hecho, en una reflexión de nuestra sociedad. Un perfecto ejemplo de un microcosmos en un macrocosmos. Divide y vencerás. Un clásico. Un abordaje como el que implica esta ciencia natural, que pretende ayudar a la humanidad, mientras que el grupo que lo representa está en profunda discordancia entre sí mismo y en completo desorden. ¿Qué está sucediendo?

Para aquellos que tienen ojos para ver, es bastante obvio que estamos asistiendo al desmoronamiento de la sociedad como la hemos creado. Lo mismo sucederá con la NMG. Para aquellos que no me crean, esperen y vean hasta que el Dr. Hamer haya abandonado este mundo y las hienas traten de agarrar ‘el bocado’ más grande posible del cadáver de la abandonada NMG. Algunos ya están salivando ante tal perspectiva. Las cosas serán mucho más feas entonces. ¡Vaya herencia! Para aquellos que, como en la alegoría de la caverna de Platón, creen en ilusiones, mejor que empiecen a olvidarlas.

Mientras tanto, seguiré con mi misión ya que, a mi parecer, es verdaderamente noble lo que surge de mi amor incondicional por cada criatura viva.

No busco la autorización o el reconocimiento de nadie.

Simplemente añado,11180000
prosperaré en la transmisión de este maravilloso descubrimiento
que el Dr. Hamer nos ha regalado.

Es mi herencia a ustedes.

Amor y luz,
François

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